Lunes, 2 de noviembre de 2026
Hoy comenzamos el camino de la Vera Cruz a su paso por Navarra.
Hemos dejado un coche en Mendigorría y, a las 9:15 horas, salimos de Puente la Reina después de aparcar el otro vehículo.
La temperatura es fresca, casi fría, 10 grados, y el cielo está despejado: un día muy agradable para andar.
A primeros de noviembre, tu fuego enciende.
El inicio del camino se encuentra a la salida de la calle Mayor, donde los peregrinos a Santiago de Compostela cruzan el Arga.
Bajamos a ver el impresionante puente románico, y descubrimos sus cinco ojos. Nos admiramos del entorno que se disfruta desde este lugar.
Subimos a la placeta y tomamos la calle de San Pedro, donde se encuentra la iglesia del mismo nombre, cruzamos la carretera y por un camino nuevo empezamos nuestro periplo.
Las señales que indican la ruta de la Vera Cruz aparecen al borde del camino. Un poste con la cerámica del anagrama marca el comienzo. El camino es ancho y está verde.
Hace tiempo lo transitamos para hacer un par de rutas alrededor de Puente la Reina.
No nos importa. Hoy es un día para disfrutar de la naturaleza y para ilusionarnos con este proyecto de unas 12 etapas por la geografía navarra que terminará en Corella.
Pasamos junto a la fuente de San Martín. Está seca.
Avanzamos poco a poco, con el río a nuestra derecha, hasta llegar a la presa del Molino.
09:45 horas. El Arga, que aquí se ha remansado, salta con fuerza.
El sendero se va estrechando y la vegetación se vuelve más frondosa. Los chopos están perdiendo las hojas a toda prisa, y algunos tramos de la senda están alfombrados de amarillo. A nuestra izquierda, el extenso regadío (pimientos, cereal) está ya cosechado. A nuestra derecha, el Arga silencioso sigue discurriendo hacia Mendigorría.
Una flecha, entre las muchas que salen de un mismo poste, nos indica que a 900 metros está el Árbol Gordo. Aunque lo vimos en nuestra anterior ruta por estos parajes, hoy queremos volver a visitarlo, saliéndonos del recorrido oficial. Cruzamos por una estrecha pasarela la acequia que riega las feraces parcelas de Puente la Reina y nos dirigimos al soto de la orilla del Arga. Varios postes con señales amarillas y blancas, además de un letrero, nos avisan de que hemos llegado.
10:40 horas. El ejemplar, un antiguo chopo, merece la pena. Está seco, pero debió de ser de una magnitud importante.
El letrero que lo acompaña, con fotografías de los años 50 y 80, muestra que tenía tres troncos, de los cuales solo uno sigue en pie.
Por el mismo camino seguimos avanzando, porque nuestro recorrido nos indica que en una curva volveremos a confluir con el camino oficial de la Vera Cruz. Al enlazar con él, salimos a caminos más anchos, de uso agrícola, que permiten a los vehículos acercarse a las fincas y a las instalaciones de los alrededores.
Abandonamos la orilla del Arga y avanzamos por estos caminos hasta encontrarnos con el barranco de Nekeas. Para salvarlo han puesto medios importantes: una pasarela nueva, sólida y muy segura, nos permite alcanzar la otra vertiente. Tras un par de curvas, nos encaramos hacia Mendigorría. La torre de su iglesia destaca en medio del paisaje.
El paisaje, a partir de aquí, se humaniza: los campos de pimientos, de cardos y otros cultivos se han apropiado del entorno.
A la izda. del camino nos topamos con una cruz de piedra a la que las inclemencias del tiempo casi han borrado las inscripciones. Parece ser de finales del siglo XIX. Habitualmente, se colocaban en memoria de algún fallecimiento.
Para llegar al pueblo, tomamos una cuesta empinada, de no más de 50 metros de desnivel, pero que, tras toda la mañana por terreno llano, se nos hace, nunca mejor dicho, cuesta arriba.
Desde lo más alto, hay unas vistas magníficas del río Arga.
12:00 horas. Mendigorría es un pueblo bonito. Su casco viejo conserva casonas bien cuidadas que reflejan un pasado de cierto esplendor. Llegamos hasta la plaza y nos quedamos contemplando la fachada de la iglesia y, cómo no, su esbelta torre.
La parroquia del siglo XVI, con reformas en el XVIII y XIX, está dedicada al apóstol San Pedro.
Aquí termina la primera etapa del camino de la Vera Cruz en Navarra: Puente la Reina – Mendigorría.
Ha sido una mañana fantástica. La primera parte del recorrido tiene una belleza paisajística única que merece la pena conocer. La segunda, aunque más llana, abierta y explotada agrícolamente, también tiene su encanto. Y para terminar, el bonito pueblo de Mendigorría, con sus casonas y monumentos, nos deja un buen sabor de boca que nos hace planificar la siguiente etapa.
















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