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domingo, 3 de octubre de 2010

A la balsa Lucas por el Buskil



Para hoy anuncian aguas, pero a partir del mediodía. Habrá que aprovechar la mañana y darnos el "garbeo correspondiente". Ayer le llamé al Templao y le dejé que eligiera destino. No es por presumir, pero estaba seguro de adónde me iba a decir: Buskil. Llevamos tantos años juntos que, más o menos, sé por dónde me va a salir.
Son las 07,00 horas. Los auroros cantan debajo de casa a la Virgen del Rosario, intento dormir otro poco pero me he desvelado. Me levanto, miro por la ventana y veo que hay más claros que nubes. Perfecto. Las previsiones parece que funcionan.
A las 08,00 salgo a la calle. Magán 18º y la farmacia 17º. Estos dos también funcionan..., pero como quieren. En la parada del bus, en el Centro Comercial, los de Alaitz se apresuran a subir al autobús para ir de excursión. Me tengo que escapar a empujones porque varios antiguos conocidos pretenden que vaya con ellos, como en los viejos tiempos. Llego a la Plaza ¡por fin! y me están esperando Goyo, Juanjo y el Templao. Salimos hacia los jardines y por la antigua cuesta del frontón, nos dirigimos hacia el Centro de Salud y de allí tomamos el camino de La Pedrera que nos llevará hasta la "piedra blanca" o Buskil. La mañana está buena para andar. El viento viene del sur, fresco, sin llegar a frío. Sacará agua. El camino discurre entre viñas y rastrojos. La tierra está seca, polvorienta. La vendimia no termina de arrancar y tampoco se puede labrar porque no hay "tempero". Hay mucha sequía. Salimos de La Pedrera y entramos en Tajubo. A nuestra izda. hay un cerro con mucha piedra suelta. No sabemos qué es, pero por decirlo de alguna manera, nos entra el "mosqueo arqueológico". He comentado alguna vez que a Juanjo estos "cogotes" con piedras sueltas y vegetación tapándolas siempre le dan que pensar. Además Rosa Armendáriz señala que hay yacimientos en Buskil, Gariposa, etc. Estamos en la zona.
08,55 horas. Llegamos a la balsa de Patuca. Hay un cruce de caminos y tomamos el de la izda. Enseguida este camino desemboca en otro que, por el Portillo del Sastre, no lleva hasta la orilla de una pieza en la falda de Buskil. "Un mojón en la divisoria de los términos de Tafalla y El Pueyo está en el portillo denominado del Sastre (1796). Depresión entre dos altos (628 y 613 ms. respectivamente) en el Monte, por el que pasaba el camino de la carretera de Artajona a Valdetina" (J.M. Jimeno Jurio)(Toponimia histórico-etnográfica de Tafalla) Son las 09,15 horas. Por medio de la pieza, que está en rastrojo subimos hasta la otra orilla y llegamos al punto geodésico en 5 minutos. Estamos a 637,5 mts. de altitud.





Alguien he puesto un tablero, a modo de banco, y eso nos permite sentarnos para echar nuestro tentempié. Nos tenemos que abrigar porque en ese alto el bochorno es casi frío. Al S. las nubes impiden ver el paisaje, pero de NE. a O. apreciamos las cimas de San Donato, Artxueta en Aralar, Alaiz, La Peña Unzué, la Higa, Peña de Izaga y San Pelayo. Los Altos de la Carravieja nos tapan Ujué. A Juanjo estos parajes parece que le inspiran y nos agasaja para postre con una copla espontánea:
Desde el monte de Buskil
se ve la Ribera entera.
Se ven ciudades hermosas y
Tafalla, la primera.
Nada que añadir. Nos quedamos mudos del asombro.
Salimos dirección N. Vamos a hacerle una visita a la Cruz de Garinoain (ver entrada del 17/01/10).
Atravesamos la primera pieza y salimos a las dos siguientes en las que cultivan plantas aromáticas. A un vecino de Pueyo lo vemos circular por la orilla con su furgoneta. Nos adelanta y nos saluda. Nos hubiera gustado encontrarlo fuera del coche para hablar un rato con él sobre este cultivo y su comercialización. Otra vez será.
Salimos al camino y Juanjo se empeña en que vayamos por la dcha. de la caseta de la vigilancia de incendios en lugar de bajar por el camino. Le hacemos caso. Nos aproximamos al cerro donde está la cruz.




10,10 horas.Nos liamos un poco, pero la encontramos. Entonces el Templao, que es hombre ilustrado, nos suelta un latinajo:
Si caecum ducit caecum
amba infoveam cadunt
O sea, (si un ciego guía a otro ciego, los dos caen en la fosa).
¡Qué mañana llevamos!
Volvemos por el camino que debíamos haber tomado y, después de pasar la caseta redonda, en dirección S. llegamos al camino del Buskil que nos llevará por la Balsa de Lucas hasta el Caserío del Monte.








10,40 horas. Balsa de Lucas. A pesar de la sequía tiene agua. La vegetación casi se ha apoderado de ella. Nos dice el Templao que ellos tenían alguna pieza en ese término y venían a la balsa a mojar los vencejos. También recuerda que en la orilla del camino había una pequeña fuente, con caño, que ha desaparecido. "24 de Marzo de 1976. Falta de su domicilio Juan Ojer Olcoz, de 74 años. Numerosos vecinos lo buscan por todos los términos sin resultado. Al cabo de trece días aparece flotando en una balsa" (J.M. Esparza Zabalegui)(Historia de Tafalla. Tomo 2).
A las 10,55 horas llegamos al Caserío del Monte y por el camino que discurre al lado de la balsa, debajo del Corral Nuevo, nos adentramos en el Carasol del Monte hasta que llegamos, a las 11,10 horas, al Corral de los Toros.
Seguimos descendiendo hasta llegar al Canal, otra vez en el Portillo del Sastre, a las 11,25 horas.




Juanjo comprueba la medida de este tramo del Canal. 20 pasos de los suyos. Continuamos bajando por ese camino hasta llegar en 10 minutos a la carretera de Artajona.
Cuando llegamos al polígono de entrada al pueblo decidimos subir, para "rematar la faena", por la calle Monte Buskil y salir a la calle Túbal. Son las 11,35 horas. Nos despedimos hasta el domingo que viene. Iremos donde diga el Templao.


Éste es el enlace para ver el recorrido

domingo, 30 de mayo de 2010

Por el barranco del Abaco

Habíamos hablado alguna vez Juanjo y yo de seguir el cauce del barranco del Abaco, desde su nacimiento hasta la desembocadura en el Cidacos.

El sábado pasado, una sobrina mía se fue con el novio al pirineo a hacer un descenso de barrancos y eso me dio una idea. Nosotros hoy, en lugar de descender, ascenderemos el Abaco. Desde el Cidacos hasta el Monte.

El sábado le hice la llamada obligatoria a mi amigo el Templao. Me dijo que va poco a poco. Se ha hecho análisis y le han salido bien. En cuanto a andar, le han mandado tranquilidad. Me dice que, a nada que se vea bien, comenzará a andar por el pueblo. No quiere perder sus buenas costumbres. Le digo lo del Abaco y me cuenta una anécdota que relataré mas abajo.


Son las 8 de la mañana. Magán marca 16º y la farmacia 15º. Hemos quedado en la plaza y salimos Juanjo, Goyo y yo. Por la carretera general llegamos enfrente de los últimos talleres, junto a la rotonda sur. Esta tarea de "aproximación" nos ha robado 30 minutos. Son 08,30 horas y estamos en la desembocadura. Tenemos, casi encima, la ermita de San Gregorio. El sitio es fantástico y la vegetación, desbordante, ha creado un espacio sombrío y frondoso que nos invita a contemplarlo. El barranco baja con agua. No mucha, pero lleva agua.
Salimos. Cruzamos la carretera general y lo vemos aparecer nuevamente detrás de la fábrica de los chinos. Seguimos por su orilla izda. en dirección N. Pasamos junto a los campos de fútbol de las eras. Ha empezado la Copa del Torneo Ciudad del Cidacos. Los jugadores se esfuerzan y pelean cada balón. Después de pasar nosotros se oye un sonoro "cagüen... tal" que, disculpándolo, comentamos que habrá sido una jugada de gol tan clara, fallada, que bueno...
El barranco se vuelve a esconder debajo del asfalto y del hormigón. No lo volveremos a ver hasta pasado el polígono de la carretera de Artajona. Caminamos sobre él. Atravesamos toda la nueva urbanización. La rotonda del 1043. Llegamos a "la Moraleja" y nos plantamos en el mini parque infantil que está encima de su cauce.
Estamos en las Casas Baratas. Recordamos las ríadas. "La más importante, que nosotros recordamos, la del mes de Julio del año 1935. Una gran tormenta de granizo y piedras de gran tamaño. Arrasó viñas, huertas y el campo en general, llevándose todos los fajos de las piezas y eras (...) En la zona del barranco Abaco, como hemos indicado, inundó y destrozó viñas, huertas y eras, llevándose toda la mies depositada en las mismas, trillos y aperos. En la zona del árbol del Gitano, arrastró a un hombre, salvándose agarrado a un fajo de mies. (...) (Retazos de historia tafallesa)(José Menéndez).

Cruzamos la carretera, junto a la rotonda, y por la trasera del polígono llegamos otra vez a dar vista al barranco. Continuamos un poco, sin perderlo de vista, y en el primer camino a la izda., debajo de un chopo enorme que parece un álamo temblón tomamos nuestro refrigerio. Son las 09,30 horas. Comentamos la transformación del barranco. Todo cubierto ha venido a solucionar los problemas de inundaciones. Las dos últimas, de las que hablaremos otro día, fueron el 27 de Junio de 1977 y el 9 de Octubre de 1979. Pero hay una pregunta sin respuesta ¿cómo estará el barranco en la zona que no se ve? Si se produce una tormenta como las citadas ¿el cauce estará limpio para tragar todo lo que le venga?

Salimos nuevamente a la carretera. Las orillas están impracticables. Descubrimos una lápida a nombre de Juan Sagardoy que indica que murió en ese punto alcanzado por una chispa. Este hombre era tatarabuelo de mi mujer. Falleció a finales del siglo XIX. Hemos pasado cientos de veces por ahí y es la primera vez que la vemos. Seguimos carretera arriba y llegamos al túnel de La Lobera. En ese punto el barranco atraviesa la carretera de Artajona y se adentra en la zona de las balsas. Este paraje es precioso. Tanto es así que hace unos cuantos años, El Templao mandó una instancia al Ayuntamiento solicitando que esa zona se convirtiese en un espacio de esparcimiento acuático. Ni le contestaron.
10,25 horas. Llegamos al Caserío del Monte. No queremos subir hasta la balsa Lucas, que es, más o menos, donde comieza el Abaco porque se nos hará tarde para volver. "Es el "abaco", "labaco" o "barranco del Abaco" por antonomasia. Baja del Monte Alto, contiguo y paralelo al camino (carretera) que va a la villa del Cerco. En las inmediaciones de la ciudad cruza perpendicularmente el camino de Larraga (carretera de Estella) y recibe por su derecha al barranco o "Labaco Bustal"; atraviesa una zona de viviendas modernas (actual calle del Abaco) y desagua en el Zidacos en las inmediaciones del cabezo de San Gregorio" (Toponimia histórico-etnográfica de Tafalla)(J.M. Jimeno Jurío).
0,35 horas. Como Goyo no vino la semana pasada, le enseñamos el Corral Nuevo y el pozo. Desde aquí vemos la cuenca del Abaco. Todas las aguas bravas que bajan del Buskil cuando entra el Viento Negro junto con las que bajan también de los altos de La Lobera, provocan los desastres que históricamente ha sufrido esa parte de Tafalla. Me contaba ayer el Templao que estando su padre en una pieza que tenían aquí en el Monte, se puso el cielo negro y tuvo que subir las caballerías a una pieza de un Churrero, que estaba en un alto. Como no le dió tiempo más que a desatar el ganado, los aparejos se quedaron en su pieza. Bajó tal riada que al día siguiente encontraron todos los enseres en las inmediaciones de San Gregorio.
Salimos del Corral Nuevo y buscamos, como el domingo pasado, el Corral de los Toros. Por el camino que desciende llegamos a la carretera de Artajona. Asistimos, estupefactos, al paso de motos y más motos. Jamás habíamos visto tantas juntas. Por lo visto era una concentración motera y había mas de 280 motos. A las 11,35 horas entramos en el pueblo. ¨

domingo, 23 de mayo de 2010

La Gariposa - Corral Nuevo - Corral de los Toros



Ayer le llamé al Templao para preguntarle por su pierna izda. Me dijo que está "estacionario". El dolor no remite, pero tampoco va a más. Toca esperar. Quiso saber dónde iremos hoy. Le digo que a la Gariposa. Me desea, con sana envidia, que pasemos buena mañana.
A las 7,30 cantan los auroros debajo de casa la aurora de Pentecostés. Hoy es un día grande. Por la mañana al campo y luego, con Los Doce, a la inaguración del refugio, misa y comida en San José con las familias.


Son las 08,00 horas. Magán marca 15º y la farmacia 14º. Voy a la plaza y allí me está esperando Juanjo. De los demás no se sabe nada. Salimos. Me pregunta adónde vamos. Le digo que al Corral de la Gariposa. No lo conoce. Le va a gustar. Subimos por los jardines hasta Rekarte. La presa baja bonita. El resto del cauce es un horror. Seguimos teniendo la esperanza de que cuando terminen las obras dejarán un rincón arreglado. Distinto a como era, pero agradable. Son las 08,15 horas.

Seguimos. Dejamos atrás el molino de Macocha y la antigua Macocha la pequeña. A las 08,25 horas llegamos a la bifurcación de caminos. Tomamos el de la izda. que termina en Valdetina y en 15 minutos llegamos a un desvío a la izda. del camino pricipal, justo cuando comienza el encinar en el cerro. Asciende suavemente. A las 08,50 horas llegamos al Corral de la Gariposa "El primer componente ha sido identificado con el vasco "gari" = trigo. Nombre actual de un corral y corraliza, del que no he visto citas documentales, ni siquiera en los catastros del siglo XIX. Tiene 3.238 robadas, su corral tiene cubierto (166 m2), serenado (341 m2) y majadal" (J.M.Jimeno Jurio. Toponimia histórico-etnográfica de Tafalla) El entorno está poco transitado. La hierba alta y los cardos se han adueñado del terreno. A Juanjo le sorprende gratamente la edificación. En las puertas y en las esquinas las piedras son de sillería.


Está vacío. En el interior observamos las ventanas y troneras orientadas al N. En invierno las taparían, pero cuando llegasen las calores, por su orientación, las ovejas y corderos respirarían aliviadas el cierzo de las noches de verano. Nos quedamos un poco admirando el paisaje. Desde esa altura el piedemonte tafallés, similiar al de la Valdorba, es un regalo para la vista. Los campos están exultantes y las filas de robles y encinas que rodean las piezas, le dan al terreno una pátina antigua, imposible de ver en otras zonas del término. Juanjo me dice que volveremos en invierno. A él le intrigan los montones de piedras y las, aparentemente, rocas que nos solemos encontrar en los cerros. Siempre piensa que hay algo más que está enterrado. ¿Dólmenes, antiguos poblados, ...?


Nuestra idea es ir a Tajubo y llegar a la fuente de Valdetina.
A las 09,10 horas salimos a un camino principal. Subimos por él hasta llegar a una puerta metálica que lo cierra y decidimos volver sobre nuestros pasos y llegar al Corral Nuevo, enfrente del Caserío del Monte.
Abandonamos el camino y, para ir lo más recto posible, orillamos varias piezas de trigo y cebada. El calor aprieta. A la sombra de unos quejigos paramos un momento y almorzamos un poco. Seguimos. Orillando sembrados para hacer el menor mal posible nos acercamos a las inmediaciones del Corral Nuevo. Unos metros antes de llegar a él hay un pequeño pozo con agua. En sus paredes vemos que alguien ha hecho un trabajo de restauración, incluso con algo de mortero. ¡Qué bien! No todo va a ser vandalismo y dejadez. Son las 10,15 horas.
Bajamos en dirección hacia la carretera y antes de llegar a ella torcemos a nuestra izda. y por ese camino que desciende llegamos, a las 10,45 horas al Corral de Los Toros. "Por aquella época (1859), a fines de Septiembre o primeros de Octubre, los toros que se adquirían para las fiestas de Agosto eran capados en el corral antiguo del monte. Acudía mucha gente, que toreaba a la víctima después de la operación cruenta.
Este año uno de los toros hirió en el cuello gravemente al capador que se llamaba Arrula. Arrula que era hombre de muchos años no tuvo tiempo de subir a la tapia cuando soltaron al toro y sufrió una horrible cornada en el cuello, de la que curó.
El toro quedó para cabestro y desde entonces le llamaban Arrula, el toro Arrula. Lo toreaban todos los años y, a pesar de tener las puntas de los cuernos serradas, imponía respeto y nadie se atrevía a torearlo de capa" (Escenas de la vida tafallesa. Angel Morrás).

Seguimos descenciendo por el camino que nos llevará a la carretera de Artajona. 11,05 horas, y a las 11,25 horas entramos en el pueblo.