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domingo, 26 de septiembre de 2010

En las estribaciones del Monte del Conde


A mitad de semana el tiempo se ha revuelto. Pensábamos, y esperábamos, que iba a llover el jueves y el viernes, pero han caído cuatro gotas. En el campo ni se nota. El viernes por la noche llovió algo más. El sábado le llamé al Templao para ver adónde quería ir. No lo dudó un instante: A San Lorenzo. Juanjo y yo estuvimos por allí el 4 de Julio (ver entrada) y era entonces cuando él estaba en el dique seco por lo de su pierna. Daremos la vuelta por Pozuelo y visitaremos la Cabaña Redonda de Valgorra. Esa era mi idea.

Son las 08,00 horas. El tiempo está fresco. Magán marca 12º y la farmacia 11º. Esto es lo bueno de vivir en democracia; cada uno dice lo que quiere. En la plaza ya están Goyo y el Templao. Llega Juanjo y salimos por los jardines. Las fiestas de los pueblos ya han finalizado y por la calle no se ve un alma. A las 08,15 horas llegamos a la Fuente del Rey, pasamos el túnel de la autopista y torcemos a la izda. Estamos en la Navilla.

Subimos por el camino paralelo a la autopista. Al N., unos negros nubarrones anuncian que el día, aunque no llueva, va a estar frío. En esta zona hay mucha viña. Las hojas no han empezado a pardear, pero los racimos, apretados y brillantes, están ya maduros para una vendimia que será de buena calidad, porque la falta de aguas concentra el azúcar y le hace dar grado. Las uvas están apetecibles. Tener la viña en la orilla del camino tiene ventajas e inconvenientes. Algunos desaprensivos salen a pasear en coche y no se olvidan de llevar la cesta "por si acaso". Me han contado un dicho que, además de gracioso es verídico:

Si tienes castillo en la frontera,

mujer hermosa ó

viña en la carretera,

No te faltarán problemas.

Llegamos al puente que cruza la autopista y descendemos de frente. La sierra de Alaiz está cubierta de nubes. El ambiente es otoñal. Descendemos por ese camino. Torcemos a la dcha. y bajamos al camino principal, enfrente de la caseta de una finca. Giramos a la izda. y llegamos a la fuente de Orrocegui. Son las 09,00 horas. Baja con el mismo caudal de siempre. Como se suele decir “es fina”. Nunca la hemos visto secarse.

Hay años que Valdetina y Resano han fallado y, sin embargo, ésta y la fuente Del Rey, aunque con mucha menos agua, siguen manando. En el cruce, junto a la fuente, tomamos el camino de la izda. que asciende hasta el caserío de San Lorenzo. Llegamos en quince minutos. Damos una vuelta por las vetustas construcciones; el Templao y Goyo hace muchos años que no las veían. Las edificaciones se asientan sobre un roquedo de grandes dimensiones. Desde aquí , mirando al N. contemplamos cómo se desparrama el Monte del Conde de E. a O. ; desde la cercana cumbre de Gerinda hasta casi el Cidacos.

Por el camino que desciende en dirección S. llegamos a unas encinas en las que solemos hacer una parada para echar un tentempié. Son las 09,25 horas. La parada obliga a abrigarse porque, además del día, estamos en todo el caracierzo.

Salimos hacia Pozuelo. El camino está muy arreglado y el paseo, rodeado de encinas, es agradable. La cuesta se empina y llegamos a dar vista a Valgorra. Tomamos el camino de nuestra izda. en dirección E. y enseguida comienza el descenso que nos llevará hasta el caserío de Pozuelo. Son las 10,10 horas. No paramos. Comenzamos a descender hacia la Caseta del Fraile y a las 10,20 horas, al rebasarla, tomamos el primer camino a la dcha. y llegamos a Fuente de Valgorra. 1944 "Llegó a Tafalla un cura, zahorí, que decía que encontraba agua subterránea. La necesidad apremiaba y se buscó agua en Valgorra. Se hizo un pozo de forma muy rudimentaria. El concejal, Sr. Espronceda, le dijo al alcalde: - Alicio, como encontremos agua te hemos de hacer un "manolito". Por desgracia no pudo cumplir su promesa, pues el agua no se encontró. Tampoco el pozo se ahondó demasiado... (Juan Carlos Lorente Martinena)(Tafalla siglo XX-primera mitad)

Está seca. Lo hemos comentado alguna vez; echa agua de diciembre a febrero, o sea, cuando menos falta hace. Por ese camino bajamos con intención de llegar a la Cabaña Redonda. Los olivos tienen abundante fruto.

Juanjo nos dice que aunque va a venir buena cantidad, la oliva será pequeña porque no ha llovido. A nuestra dcha. divisamos el Corral de Goyena, protegido por los Altos de Guindilla.

"Caserío de Valgorra o de Goyena: En la falda alta del monte y habitado hasta la década de 1930, está totalmente arruinado. Era de planta rectangular, muros de mampostería, con establos y corrales en la planta baja; vivienda de planta y piso, con tabiques de adobes, ventanas al S. y tejado a una vertiente. Era de trillar contigua y, pequeña balsa para el ganado, aunque hay muy cerca una fuente con abrevadero, en el cruce del camino de Pozuelo" (J.M. Jimeno Jurío)(Toponimia histórico-etnográfica de Tafalla).

Goyo propone que subamos a un pequeño cerro que hay casi enfrente de este caserío, porque allí tiene su padre una pequeña finca, abandonada, con caseta y frutales.

Su padre, José Mari, puso manzanos, moscateles, peros y otro árboles, pero la edad y lo abrupto del terreno aconsejaron que desarrollase su afición en un huerto en Las Pozas que compró Goyo. Son las 10,40 horas. Bajamos por otro camino distinto. Salimos al principal de Valgorra. En medio de una finca próxima está Julio Cañas. Le echamos un grito. Nos saluda. A la tarde nos veremos en Roncesvalles. Bajamos en dirección Tafalla. A las 10,55 horas llegamos al Juncal. La balsa de la orilla del camino está llena de carrizos. Por el mismo túnel de la autopista volvemos a la Fuente del Rey y a las 11,30 horas llegamos a la plaza.


Éste es el enlace para ver el recorrido

domingo, 8 de agosto de 2010

Por los altos de Valgorra


¡Por fin ha llegado el día! Después de tres meses de ausencia, el Templao se reincorpora a las andadas dominicales. Ya me había dicho la semana pasada que saldría hoy, pero yo no las tenía todas conmigo. Ya se sabe; en el último momento se puede resentir de la pierna y echar atrás. Ayer le llamé por teléfono y me confirmó que sí salía. Pues nada. A las 8 en la fuente y haremos como Fray Luis de León: "Decíamos ayer..."
Son las 8,00 horas. El cielo está despejado. Magán marca 19º y la farmacia 18º. De lejos, en la plaza, diviso al Templao inquieto, caminando de un lado a otro. Juanjo tarda en llegar, pero viene. Salimos por los jardines. Cruzamos por el Polígono de la Fuente del Rey y subimos hacia Valgorra. La mañana viene fuerte. En el Juncal tomamos el segundo camino, que asciende hacia los molinos.

Son las 08,25 horas.Subimos por él hasta llegar a la Cabaña Redonda de Valgorra."Paraje en la falda meridional de los Altos de Guindilla, dentro de Valgorra. Debe el nombre a una construcción rural de planta rectangular, puerta adintelada al S. con cruces incisas en ambas jambas interiores, para protección y esbelta cúpula cónica levantada sobre piedras angulares, a modo de pechinas. El remate ha sido rebajado, apareciendo desmochada. Se asienta sobre un peñasco y formó parte de un corral desaparecido".(Toponimia histórico-etnográfica de Tafalla)(J.M. Jimeno Jurío).El sitio es magnífico. La rehabilitación que se hizo hace un par de años mereció la pena. Y lo mejor de todo es que la gente ha respetado la construcción. Está todo limpio, sin basuras. ¿Por qué no puede ser así también en la Caseta del Plano?. Admiramos el paisaje. Todo el piedemonte tafallés. Un placer para la vista. Como todavía tengo el aparatejo de la sobrina, consulto la altitud. Estamos a 518 mts.


Seguimos cuesta arriba y llegamos a los primeros molinos. Están trabajando. Sin embargo, los de enfrente, en la Carravieja, están parados. ¿Avería técnica? ¿Diferentes corrientes de aire? No lo sabemos. Por el camino, arreglado, de los molinos, en dirección E. seguimos ascendiendo.

En el cruce de caminos, tomamos el de la dcha., que desciende, y llegamos al caserío de Pozuelo.
Son las 09,20 horas y estamos a 572 mts. Un corredor, acompañado de un perrico, pasa junto a nosotros. Va descamisado, a trote suave. Nos saludamos. Sacamos nuestro tentempié y reponemos fuerzas. Juanjo nos pregunta si hemos conocido el caserío en pie. Le decimos que sí. Yo sólo en ruinas, pero el Templao cuenta que, cuando vivían los pozuelos, ponían cebo en la era que todavía existe y de noche, cuando se acercaban los conejos, los cazaban con escopeta desde la ventana de la vivienda. "1875. Restauración de Alfonso XII. (...) Al día siguiente, que era domingo, el rey oyó misa muy temprano en Santa María, salió por la carretera de San Martín, dando la vuelta por Sansoain y Pozuelo y volvió a la una de la tarde" (Escenas de la vida tafallesa)(Angel Morrás).

Seguimos en dirección a la Carravieja. Hacemos una pequeña visita a la fuente de Pozuelo.

Mana agua y el aska está limpia.

Antes de llegar a los tres últimos molinos bajamos campo a través, dejando el Corral de Valgorra a nuestra dcha. Llegamos al camino viejo para salir al canal. 10,15 horas Lo cruzamos por el puente que está más al N. y tenemos dos posibles rutas.


Subir a la izda., por lo que era el desaparecido Portillo del Aire, llegar a las Dos Hermanas y de allí a la carretera de San Martín, o seguir por el camino de la dcha., por Valgorra y visitar el nacedero de la Fuente del Rey. Optamos por esto último. No podemos pasar a la caseta del nacimiento de la fuente porque hay una pieza de cebada sin cosechar por líos de seguros, ya que hay unas filtraciones del canal y se ve en la orilla que está todo encharcado. Un poco más adelante llegamos a la finca del Churrero, donde está la segunda caseta de la fuente. Nos paramos un poco con él. Hoy tiene prisa y nos dice que otro día nos abrirá la puerta para poder hacerle unas fotos. Seguimos descendiendo hasta llegar, a las 11,00 horas, a la Fuente del Rey. Le preguntamos al Templao qué tal va la pierna. Dice que bien, que el problema, de haberlo, será por la tarde, cuando lleve un rato quieto en casa. Veremos cómo responde. Nos despedimos hasta el día 22. El domingo que viene son Fiestas y tenemos "muchas cosas" que hacer en el pueblo.

domingo, 1 de agosto de 2010

En los pinares de Beratxa


Hay zonas del término que por la distancia que hay desde casa las pateamos poco, por no decir nada. Solemos pasar con frecuencia por Valditrés para subir a la Torre de Beratxa y a veces volvemos por el camino que está enfrente del Planillo, para salir a Romerales, pero nunca hemos ido más allá del barranco de Tamarices. "Recoleto vallecito y prado, flanqueado por montículos poblados de pinos, más reducido que el de Valditrés. En las escarpas de los cerros yesíferos abundan los cados y covachas de zorros y conejos. Matas de tamariz al N. del prado. Puede observarse la dirección tectónica de los yesos de SE. a NO., con cultivos a lo largo de las hondonadas, y repoblados de pinos recientemente"(Toponimia histórico-etnográfica deTafalla)(J.M. Jimeno Jurio). Hoy vamos a hacer esa excursión. Dejaremos el coche en el prado de Valditrés y rodearemos los pinares de Beratxa para subir a la Torre.

Ayer le llamé al Templao. No se encuentra con todas, pero va intensificando su entrenamiento. Ha pasado de los tres cuartos de hora a la hora y media actual. Se cansa y la pierna le tira, pero me dice que el domingo que viene saldrá con nosotros. Le dejo elegir ruta y me propone hacer el recorrido de los molinos de Valgorra. Allí iremos.
Como preveía que el terreno iba a ser llano, le propongo a Juanjo que nos acompañen nuestras "respectivas". Ellas aceptan encantadas. Nosotros nos encargaremos del avituallamiento y ellos del transporte.
Son las 08,00 horas. Magán marca 21º y la farmacia 20º. Esto no hay quien lo arregle. El día viene fuerte. Meto en la mochila tres litros de agua, dos latas de sardinas y en la panadería compramos un par de barras de pan. Juanjo y Rosa ya nos están esperando con el coche en marcha. Salimos.



08,15 horas. Aparcamos a la sombra de los pinos, en Valditrés. Nos dirigimos en dirección SO., con la ladera escarpada de la subida a la Torre a nuestra dcha. El camino es amplio y lo han arreglado con las obras del canal. No vemos ni rastro de la fuente. 08,30 horas. Llegamos a la cantera de Valditrés. "Popularmente conocida con el apodo de "Malamadera". Fue explotada después de la guerra civil para extracción de piedra de yeso. Actualmente abandonada. El yeso era elaborado en una fábrica dentro de la ciudad" (Toponimia histórico-etnográfica deTafalla)(J.M. Jimeno Jurio)



Todavía se ven las marcas de los barrenos.



Queda una vieja caseta que haría de almacén de los explosivos y de las herramientas y serviría de cobijo cuando entrase la tormenta o en las frías jornadas de invierno. Seguimos camino adelante. Divisamos un corral al final del mismo, en lo alto.



Es el corral de la Escolara. Subimos hasta allí. Son las 08,45 horas. Hemos llegado a Candaraiz.



Situados frente a la carretera de Miranda tenemos, a nuestra dcha. el corral de Eulalio, abajo Piedrafita y en medio del campo, el último caserío de Tafalla, en esa zona, que es Gregorio Grande. El siguiente caserío que divisamos ya es de Miranda. Volvemos sobre nuestros pasos y nos adentramos por una pieza estrecha hacia el extremo del pinar de Beratxa. A medio camino, las tripas que ya llevan un rato protestando, nos obligan a parar. 09,15 horas. A la sombra de los pinos, sentados en un bancal de la repoblación forestal, sacamos los almuerzos. Hace calor. Juanjo también ha traído, por si acaso, en una fiambrera unas cuantas magras. Habíamos pensado acercarnos a la balsa de Cascarruejos, pero estamos lejos y decidimos subir a la Torre de Beratxa. Recogemos todo y nos dirigimos hacia un camino amplio que está al final de una pieza.
En una orilla hay una pequeña plantación de cipreses y otros pinos que nos recuerdan a un paisaje de la Toscana. Llegamos al camino y lo seguimos. Asciende suavemente. No conocemos el lugar y pensamos que nos llevará a la carretera de Estella. No es así. A las 09,55 horas termina en una pieza. Damos un vuelta por ella para saber si hay alguna senda que atraviese el pinar.



Como no la hay, volvemos a ese camino y en su cruce seguimos dirección N. Enfrente, pero lejos, está el Caserío de La Sarda.



Cuando llegamos a una pieza grande, en rastrojo, divisamos la Torre. Atravesamos la pieza, salimos a la orilla de una balsa llena de vegetación y llegamos al camino que entra de la carretera y que muere en una pieza. Orillándola, subimos de ahí hasta la torre, como hacemos habitualmente. Por suave pendiente, despacio porque el calor aprieta, llegamos a la Torre de Beratxa.



Son las 10,45 horas. Mi sobrina Carmen me dejó ayer un gps que le han regalado. Marca distancias, velocidad, permite descargar los mapas e informa de la altitud. Estamos a 451 mts. El aparato en cuestión es una maravilla, sólo le falta una nevera para llevar la cantimplora fresca. Por una senda estrecha, entre feroces ilagas que te arañan las piernas todo lo que pueden, nos encaminamos dirección E. para bajar a Valditrés, donde tenemos el coche. Le comento a Juanjo que, de chavales, se decía que en este montículo había escorpiones. Me dice que no es probable, que lo que sí habrá son alacranes y que son menos venenosos. La verdad es que no me tranquiliza nada. Este suelo que es todo yeso y la vegetación, son propicios para esta especie. Descendemos por la empinada ladera y llegamos al prado. La hierba está alta y muy tupida.

- Juanjo ¿y aquí, alacranes?-

- No. Con esta hierba y tanta humedad, ni hablar. De haber, solamente arriba -

A las 11,15 horas nos montamos en el coche. Apetece el aire acondicionado. Ha sido un paseo interesante que repetiremos algún domingo frío de invierno.


Éste es el enlace para ver el recorrido.

domingo, 6 de junio de 2010

Una tormenta en Valgorra

Algunos domingos tenemos prisa por volver y hay que hacer la excursión corta. Hoy es uno de esos días. Es la procesión del Corpus y Los Doce acudimos con nuestro estandarte. Ayer me dijo Juanjo que fuéramos a Valgorra porque, por lo visto, han tapado ya una parte del canal y aprovechamos para echar una ojeada al asunto. También le llamé al Templao, pero no pude hablar con él porque había salido a hacer unos recados. Buena señal. Las piernas vuelven por sus fueros.
Son las 7,30 de la mañana. Los auroros pasan de largo por mi calle y no les oigo cantar. El cielo está despejado. La tormenta de ayer ha pasado y viene un buen día para andar. Preparo la mochila. Por si acaso meto el paraguas. No ocupa sitio y es un amigo fiel en caso de que el tiempo se tuerza. Salgo a la calle y... Magán y la farmacia coinciden en los 18º. ¡No me lo puedo creer! Seguro que el día de hoy pasa a los anales de la meteorología. Miro al cielo y en menos de media hora el panorama ha cambiado por completo. Está encapotado y unos negros nubarrones me miran huraños y adivino sus palabras ¿A dónde vas? ¡Te vas a enterar!. Apresuro el paso y llego a la plaza. Ya está Juanjo y al momento aparece Goyo. Salimos por los jardines. Son las 08,00 horas. Si empieza a llover, nos volveremos. Ayer recogió Juanjo en su terraza 10 litros. Hubo un rato que cayó a gusto. Por la Fuente del Rey llegamos al Juncal y subimos hacia Valgorra. Las cebadas están altas y comienzan a amarillear. Los trigos son más tardanos. "Las aguas por San Juan quitan aceite y vino y, no dan pan" recuerda Juanjo. Aún faltan unos días para San Juan, pero estas tormentas de Junio la mayor parte de las veces son malas.
Empieza a caer alguna gota. Un trueno suena a lo lejos. No hemos visto el relámpago. Pasamos junto a la finca de Cañas. Juanpe está en la puerta de la caseta. Nos dice que entremos, que va a caer una buena. Se lo agradecemos, pero vamos a seguir hasta la finca de José Mari y Elena, en la esquina con el camino que viene del Portillo del Aire. Son las 08,40 horas. Su caseta tiene un porche y allí nos cobijaremos. Llegando a la caseta la lluvia se intensifica. El porche tiene unas mallas con enredadera como tejado. No importa. El alero de la caseta tiene el vuelo suficiente. Ya puede caernos el diluvio. Aprovechamos para echar un bocado.
La cosa se pone seria. Comienzan los relámpagos y enseguida los truenos. Tenemos la tormenta casi encima. El aguacero arrecia. Desde el camino, Cañas nos grita para que nos subamos a su coche y volvamos al pueblo. Se lo agradecemos, pero no. Hemos buscado un buen paraje, aunque en estos momentos lo que menos nos preocupa es el agua. Si cae un rayo estamos perdidos. Ése es el peligro de estar casi a la intemperie, con árboles cercanos y verjas y puertas metálicas. Llueve con ganas. Sin embargo hacia el S. está abriendo ventana. Los relámpagos y truenos cada vez son más espaciados. La tormenta está pasando. "A finales de dicho mes de Mayo (1856) cayó un rayo en una viña del término de Balgorra y mató a un hermano de Pía Escobés, mujer que fué de Miguel Castiella y madre de José y Pascual y hermano de la madre de Isidoro Barrios" (Escenas de la vida tafallesa)(Angel Morrás).
Ha parado de llover. El cielo se despeja y salimos de nuestro "escondite". Subimos un momento a ver la que nosotros llamamos "fuente de la teja". Echa un chorro pequeño pero constante de agua.
Por el camino que nos lleva hasta el Portillo del Aire caminamos con cuidado. Se ha hecho barro. 09,10 horas. Llegamos al impresionante tajo que ha abierto el canal .


Vemos enfrente el camino donde está la piedra de la dos hermanas. Ese camino muere al borde del precipicio. Para poder llegar a él tendríamos que cruzar un puente y orillar una acequia artificial que han construido para evitar las avenidas del monte hasta la obra. Bajaremos por el otro camino de Valgorra y por el nacimiento de la Fuente del Rey saldremos nuevamente al Juncal. Rodeada de varios pinos, Goyo nos enseña una caseta de piedra, en ruinas, que construyó su padre en lo que entonces era una viña. A nuestra izda se queda Mocellaz. "Caídas meridionales de los altos que forman la divisoria con Valgorra, hacia la depresión de Valmayor. Alternan yermos, pinos y cultivos (cereal, viña, olivo y almendro). (Toponimia histórico-etnográfica de Tafalla)(J.M. Jimeno Jurio).

Descendemos. Cruzamos el puente sobre el canal hasta el Juncal. Poco a poco llegamos al puente que pasa por debajo de la autopista. En la Fuente del Rey echamos un trago. El agua baja fresca. El abrevadero está limpio. En 1845 se llevaron las aguas de la fuente antigua en Valgorra al actual emplazamiento. Son las 09,30 horas. Volvemos para casa. Mi madre, que era valdorbesa, decía un refrán de Benegorri que en su segunda parte es infalible: "Cuando la perdiz canta, tronada viene. No hay mejor señal de agua que cuando llueve".
Éste es el enlace para ver el recorrido

domingo, 11 de abril de 2010

Valgorra-Pozuelo-Santa Zita

Quería el Templao que fuéramos por debajo de los molinos del Alto de la Guindilla hasta Santa Zita y acertamos con la excursión. El aspecto que ofrece Valgorra es único. Los campos están verdes, ansiando las calores después de este invierno frío y húmedo. Hay varias plantaciones de almendros a los que no les cabe una flor más. Los romeros, las ilagas y los endrinos pugnan con ellos, para ver quién ofrece mejores galas.

Son las 08,00 horas. Magán marca 10º y la farmacia...8º. No hay manera. No quieren ponerse de acuerdo. La mañana está fresca. El cielo limpio. Los últimos rezagados de Alaitz se apresuran para no perder el autobús.

En la plaza están el Templao, Juanjo y Félix. José Luis está por Holanda cantando con la Coral Tafallesa y Goyo se ha ido de balneario. Salimos.

Vamos a subir por la Fuente del Rey. Al llegar al Juncal, tomaremos el segundo camino de la izda. para adentrarnos por Valgorra, sin llegar a la caseta redonda. "Existen juncales en muchos parajes del término municipal tafallés. Dan el nombre preferentemente al barranco que desde los altos de Valdelobos va al de Valgorra, y a las tierras del tramo final" (Toponimia Histórico-Etnográfica de Tafalla. J.M. Jímeno Jurío).

Por ese camino que llevamos, a las 08,55 horas, estamos en la fuente de Valgorra. Está seca. Ya hemos comentado alguna vez que es una fuente de invierno húmedo. En cuanto deja de llover, se seca. Salimos al camino que viene del principal de Valgorra y subimos dejando a la izda. la caseta del fraile. Enseguida torcemos a la dcha. y a las 09,05 horas, llegamos al caserío de Pozuelo. No nos entretenemos y continuamos camino adelante, de frente, descendiendo suavemente para, poco a poco, ir subiendo hasta llegar a una pieza que, inevitablemente hay que atravesar y llegar a la Cruz de los de Pueyo. Son las 09,20 horas. Contemplamos un momento el paisaje. La vista es magnífica. Y al fondo, Ujué, a donde iremos a primeros de Mayo.

Comenzamos a descender para llegar a la ermita. Es el "tourmalet", como le llama el Templao, pero es verdad que la bajamos más a gusto que la subimos. Al llegar al camino principal nos despistamos y torcemos a nuestra izda., pero nos damos cuenta del error al momento; volvemos sobre nuestros pasos y enseguida estamos en los merenderos que hay junto a la ermita. Son las 09,35 horas y es hora de echar un bocado. Mientras descansamos, recordamos a Jesús Viela, el antiguo ermitaño. Los ratos que pasamos con él. Las cosas que nos contaba. Juanjo dice que ha oído que hay ermitaño nuevo. Bajamos hasta la ermita. No hay nadie, pero todo está limpio y cuidado. Pueder ser verdad lo que dice Juanjo. Algún día coincidiremos con él y le "presentaremos nuestros respetos".

Por el camino que hemos traído otra veces, que corta toda la ladera de la Carravieja, volvemos para casa. Este camino es un verdadero balcón. En algunos tramos, la vista del canal a nuestros pies es impresionante. Seguimos andando hasta que, en suave ascensión, llegamos a unos molinos. Seguimos camino adelante y, cuando damos vista al Corral de Valgorra, cruzamos una ladera y bajamos al camino que nos llevará al Portillo del Aire.


Corral de Valgorra. "En el mes de Abril de aquel año (1867), en el corral de Balgorra se notó la falta de siete carneros. Sospecharon de un andaluz que tenía una pieza cerca del corral, llamado Antonio López (a) Potage, le registraron la casa y le encontraron el último carnero y algunas pieles. Su mujer confesó el delito. El juez pregunto a Potage si era cierto que había robado siete carneros y Potage, que había adoptado un aire de cínico y de gracioso, respondió: - Es mentira, zeñó juez, y gana de quitar la honra a un hombre; yo no he cogido más que seis -


Fué condenado a varios años de presidio pero salió luego a la calle, comprendido en el indulto que dieron cuando la batalla de Alcolea" (Memorias de Angel Morrás. Escenas de la vida tafallesa).


El portillo del aire ya no existe. El canal ha abierto un tajo tan grande que no sabemos hacia dónde ir. Hacia el S. vemos que hay un paso en ese "cañón". Cruzamos y tomamos el camino que baja a la carretera. Al llegar a ella, 11,15 horas, vemos que hemos salido más allá de la granja de Calonge. Volvemos por la carretera. A las 11,30 horas estamos en el pueblo.




Éste es el enlace para ver el recorrido.