martes, 3 de octubre de 2017

De Beratxa a Candaraiz




Doming, 1 de octubre de 2017


El domingo pasado nos apuntamos con la Asociación de Amigos del Camino de Santiago para hacer la etapa de Roncesvalles a Zubiri. La mañana estuvo espléndida, por eso fue un éxito de participación. Dos autobuses salieron de Pamplona hasta la Colegiata. 
Hoy vamos a caminar por el término de Tafalla. Han sido varios domingos sin visitarlo y casi "escuchamos su lamento".
Sergismundo ha subido a Wikiloc una ruta muy apetecible. Subir a la Torre de Beratxa y, por la zona de palomeras, llegar hasta el dólmen de Candaraiz. 
A las 08,45 horas aparcamos el coche en Valditrés y subimos por el camino marcado a la dcha. del cerro. 
El día está gris, otoñal. No hace frío. El termómetro oscila entre los 16º-17º y unas diminutas gotas de lluvia avisan de que hoy tampoco nos vamos a mojar. 

En octubre, el enfermo que no se agarra, cae como hoja de parra. 


La senda se abre paso entre las ilagas y serpentea por la ladera caliza hasta divisar la torre. Un par de mojones indican el paso de la cañada. 
Cuando termina el pinar, volvemos la vista hacia la carretera de Estella y apreciamos las ruinas del Corral de Pérez. 
09,00 horas. Torre de Beratxa. 




Solitaria y bastante bien conservada, domina el paisaje desde su cerro. Hoy nos fijamos y recreamos en el foso que tiene alrededor. La escasa vegetación permite verlo casi en su totalidad. 
El camino que sale en dirección S. nos invita a descender a la zona de las palomeras. 





Hay varios balcones. 


Y alguna cabaña desvencijada. La soledad es absoluta. 
Seguimos descendiendo hasta llegar al extremo de una pieza. 
Por el camino que viene de la cantera de Malamadera, nos vamos a acercar hasta el barranco de Tamarices.
Pero antes tenemos una visita obligada. 




09,50 horas. Cueva de Tamarices. Medio escondida en la ladera del pinar, ignora que se ha dado a conocer desde que Joselu Zubiri ubicó allí la fotografía de la aparición de la Virgen de Ujué, en la magnífica exposición que ha recorrido varios lugares de Navarra. 
Por el camino que discurre junto al barranco, salimos a la divisoria entre Candaraiz y Valditrés. 
Nos adentramos en el pinar y, en diez minutos, llegamos a la abejera de Tamarices. 


El lugar es único. Escondido de la vista de los paseantes, conserva parte de las antiguas abejeras. Decidimos sentarnos junto al pozo y almorzar. 
No se oyen mas que nuestras voces. Nos vemos obligados a hablar en voz baja porque la acústica es impresionante. 
De vez en cuando chispea, pero las gotas casi no llegan al suelo. Las copas de los pinos se mecen empujadas por un viento suave y tranquilo.
Salimos de este pequeño paraíso y nos vamos a Candaraiz. 

El túmulo del dólmen se hace visible enseguida. 
Nos acercamos hasta él y pisamos con precaución. No queremos estropear más lo poco que queda en pie. 



Junto a él, unas filas de piedras hacen volar la imaginación. 



Bajamos hacia el caserío y pasamos junto al pozo. 

19 de enero de 1865. Víspera de San Sebastián. Cuatro jóvenes duermen plácidamente en un corral del Caserío Candaraiz. Son pastores salacencos que trabajan en Tafalla. De pronto, una montaña de paja apilada junto a ellos les cae encima, y mueren los cuatro por axfisia. (J.M. Esparza)(Historia de Tafalla - Tomo I)

Dejamos atrás los edificios y salimos al camino de vuelta.

Nos fascina el conjunto que forma el Caserío de Eulalio. Visto desde lejos parece un pequeño y rústico belén. 
Comienza la cuesta arriba hasta llegar al último corral.



10,50 horas. Sergismundo y yo tenemos aquí un punto de discordia. Él sostiene que es el de la Media, mientras que yo defiendo que es el de la Escolara. Probablemente tengamos los dos razón y a lo largo del tiempo se le haya llamado de las dos maneras. 
Por camino cómodo y amplio nos adentramos de nuevo en Valditrés. El paisaje está pardo, casi oscuro. 
El camino que, frente a la cantera, asciende buscando la balsa de Romerales nos trae el recuerdo de paseos invernales con niebla y musgos. Frío y hasta nieve. Para mí, y lo he dicho otras veces, uno de los parajes más bonitos de Tafalla. 
11,00 horas. Cantera de Ros o de Malamadera.


La vemos desde el camino por encima de los carrizos. Su descarnada pared hace que no pase desapercibida. 
En diez minutos llegamos al coche y volvemos para casa. 
Primer domingo de octubre. El campo anhela las lluvias y los hielos. Todos esperamos un invierno húmedo que reponga los maltrechos manantíos. 



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