domingo, 19 de diciembre de 2010

Por el Corral del Vaquero a Valdiferrer



Por fin es domingo. Con tanto día de fiesta, trabajar una semana entera se hace cuesta arriba. Cuando llega este mes, entre los puentes y las navidades, se cogen malas costumbres. El otro día escuché un dicho que ha empezado a circular por ahí. Cuando le quieren decir a alguien que no pega golpe, le sueltan: "Trabajas menos que un navarro en Diciembre".

Ayer le llamé al Templao. Ya sabía que estaba mejor de sus dolencias. Me dijo que estaba bien. No había querido ir al médico, pero que no sabía qué hacer, si salir a andar o no. Con malas artes lo convencí para que viniera (le dije que haríamos una corta, que luego resultó ser larga). Después hablé con Juanjo. A éste no hizo falta convencerle de nada. Después de dos fines de semana cogiendo olivas estaba deseando salir al campo a andar.

Son las 08,00 horas. La farmacia marca 2º y Magán 4º. Esto es un misterio. No sé si uno marca de más o el otro de menos, porque Juanjo me dice que en su terraza marcaba 3º.

Cuando llego a la esquina de Mrw llegan El Templao y Goyo. Salimos por la carretera de Estella y nos encontramos con Juanjo que viene. Subimos la cuesta de la Serrería de Palito y pasamos el cruce de la carretera de Miranda.

08,30 horas. Se ve el Corral del Vaquero. Pienso que el camino que hay a la dcha. es el que nos llevará hasta él, pero no es así. Es el siguiente. Tenemos que orillar una pieza y en 10 minutos llegamos al corral. La mañana está fría. Hace más frio que cuando hemos salido. No anda aire pero el cielo tiene un color blanquecino de ¿panza de burro? que no nos extrañaría que cayesen algunos copos. "Durante la Edad Media el capital humano del municipio se aglutinó en torno al cerro de Santa Lucía en derredor de cuyo castillo surgió la población que ahora conocemos. En el resto del territorio no se han hallado evidencias de población estabilizada, excepción hecha de una exiguo lote cerámico recogido en un enclave ubicado en el paraje de El Vaquero, de amplia cronología que arranca en la Edad del Hierro, y que se ha considerado como perduración decadente de un asentamiento romano". (Rosa Mª Armendáriz Aznar) (Tafalla. Revista Panorama nº 32)

Seguimos ascendiendo en dirección N. El camino enseguida se pierde y volvemos a atravesar un par de piezas sembradas. Llegamos al camino que viene de la carretera de Artajona. Como hemos subido del otro lado nos cuesta un poco encontrar la cruz de Corpus Alegría. Estamos en el Almendrolar.

09,00 horas. Llegamos a la cruz. Hace más de un año que no pasábamos por allí. Alguien ha estado recientemente porque tiene un par de ramas de romero sujetas al alambre. Los tomillos y las ilagas, en este tiempo, están sin flor. Saco mi navaja y corto tres o cuatro ramas de romero que está muy lozano y las pongo junto a las otras. Nos sorprende que la placa mire hacia el sur en lugar de al camino. Continuamos. Nos encaminamos a la abejera de Garbayo, pero antes divisamos en la orilla de una pieza una construcción semiderruida pero que, en su día, había estado bien levantada. Es una caseta de tamaño mediano. Con los dinteles y el cabezal de la puerta de piedra de sillería. El tejado lo hicieron con maderos hechos a medida, cañizos y tejas. De un madero que ha cedido vemos algo desagradable. A un perrico lo ataron con una cuerda y está ahorcado. Somos tan civilizados...


De esa caseta a la abejera hay, como se suele decir, un tiro de piedra. 09,00 horas. La Abejera de Garbayo es una construcción hecha a conciencia. Está derrumbada y es muy similar a la de Valgorra. Las abejas tenían trabajo de sobra y el apicultor la recolección asegurada. "Exponente de paraje destinado a este tipo de explotaciones lo tenemos en la "Abejera de Garbayo" en el término del Almendrolar. Es un espacio rectangular, cercado de muro bajo de piedra; en el interior yermo crecen romero, tomillo, espliego y algunos almendros. En el ángulo Noroeste va emplazada una construcción del tipo "B" con varias colmenas orientadas hacia el Sur. Al poniente perdura un grupo de vasos del modelo "A" , mirando hacia el Este. Espacio, construcciones y flora ilustran elocuentemente los cuidados puestos antaño por los propietarios en la cría y explotación. Los modelos antiguos están siendo sustituidos por colmenas modernas rectangulares, de bastidores" (J.M. Jímeno Jurío) (Toponimia Histórico-etnográfica de Tafalla)


En lo alto de estos cerros vemos una construcción en ruinas. No sabemos qué es. Nos dirigimos allí y almorzaremos.



09,20 horas. Es un caserío del que no sabemos el nombre. Consultando, el Sitna tampoco lo tiene catalogado. Esperemos que alguien nos dé el nombre. El edificio, en ruinas, tenía una planta importante. Tiene mucha piedra de sillería y los pilares que sujetaban la techumbre fueron levantados por manos expertas.


Paramos a echar un bocado. Vemos la inmensidad del término. Al otro lado de la carretera La Laguna y su caserío, más allá Candaraiz, El Plano y, al fondo, Moncayuelo. Nos volvemos a contemplar el paisaje del N. Tenemos en primer plano el Caserío de la Aquitana. Detrás toda la Valdorba y los montes que la rodean. La Peña de Izaga se asoma por encima de la Sierra de Alaitz y parece como si empujara a la Higa y quisiera curiosear en las cocinas de los pueblos los guisos que se van preparando para la Nochebuena.

Aquí arriba estamos a 526 mts. de altitud. Todo el campo es cereal. El Templao nos habla de la recogida de la remolacha, que se hacía en este tiempo. Es un cultivo que ha desaparecido. El trajín de carros y galeras hacia la estación del ferrocarril era incesante y, de allí, a Marcilla o Pamplona, a las azucareras, después del pesaje y del correspondiente "descuento".

Estos descuentos, que se hacían empleando cualquier excusa dieron origen a una jota que, eso sí, con mejor intención que estilo, el Templao nos canta:

"La remolacha en el campo
se la come la pulguilla.
Y en llegando a la estación,
el peso y la basculilla"

No le aplaudimos. No vaya a ser que se lo crea y nos cante más.

Con este cuerpo jotero, aunque bastante helados, nos vamos hacia el Caserío de Valdiferrer. Empezamos a descender hasta llegar al camino. 09,55 horas. Salimos a la balsa que está en su orilla. La última vez que pasamos por allí era Septiembre y apestaba. Hoy está totalmente helada y no huele.
En lugar de subir al caserío por el camino más corto, lo rodeamos por el otro camino que da vista a Artajona. Nos asombra ver cómo se ha recuperado el monte después de aquel importante incendio que sufrió hace unos años cuando saltó una chispa de una empacadora y todo aquello ardió como la yesca.

10,20 horas. Llegamos al cruce de caminos que está encima del Caserío de Valdiferrer. Bajamos hacia la carretera de Estella. El descenso es pronunciado pero agradable. Cada vez hace más frío. Hemos oido en toda la mañana unos pocos tiros. Sólo hemos visto a un cazador, pero se ha metido por una pieza y no hemos podido preguntarle qué cazan ahora y qué tal iba la mañana.
A las 10,50 horas, después de visitar otras dos abejeras, una antigua y otra nueva, llegamos a la carretera de Estella. La cruzamos y nos adentramos en Porputiain-Valditrés. Tomamos el primer camino a la izda. y nos dirigimos hacia El Planillo.
La piernas ya empiezan a acusar el esfuerzo, pero andar por el campo es tan gratificante que merece la pena el cansancio. Rebasando la subestación del gas y la hípica, salimos a la carretera de Miranda. Dejamos a la izda. Margalla y por la ladera de Galloscantan salimos a la cooperativa agricola.
Dando las 12,00 horas entramos en el pueblo. Ha sido una mañana de lo más interesante, visitando la abejera de Garbayo y el caserío desconocido. En navidades habrá que organizarse para hacer alguna salida. Nos despedimos y nos deseamos una feliz Nochebuena.

Por el Corral del Vaquero a Valdiferrer at EveryTrail
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1 comentario:

  1. MUCHAS GRACIAS POR DEJAR QUE DISFRUTEMOS DE

    ESOS PASEOS MATUTINOS

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