lunes, 21 de julio de 2014

El castro de Valmediano









Domingo 20 de Julio de 2014


Hoy vamos a Valmediano. El amigo Sergismundo me ha pasado un recorrido muy interesante. Estuvo dando una vuelta por la cima del pinar que está enfrente del vértice geodésico y ha descubierto restos del castro y antecastro de los asentamientos de Valmediano (al que algunos autores también denominan Montmediano).
Son las 08,00 horas. Magán marca 19º y la farmacia 18º. El cielo tiene nubes y claros. El cierzo suave ha venido a aliviar las altas temperaturas que hemos padecido. Ayer por la noche cayó una borrasquilla que dejó 2 litros. 

                   Por Santa María, hora y media más al día 
(entre la Virgen del Carmen, 16 de Julio y la Asunción, 15 de Agosto)

Cruzamos el túnel de la vía férrea y salimos a la carretera de San Martín. Una vez rebasada la granja de Jiménez, tomamos el primer camino a la dcha. y descendemos. Estamos en el Pontarrón.





08,40 horas. La balsa del caserío Fernández está tranquila. El agua casi llega al borde. El entorno, cosa rara, está limpio. Otras veces hemos encontrado cantidad de basura. Algunos pescadores son incapaces de llevarse los restos de sus meriendas en las bolsas en que las han traído. Hoy no es así. Nos alegramos. 
Junto a la casa tres enloquecidos perros nos reciben a ladridos. 
Tomamos el camino que baja en línea recta hacia el Prado de Valmayor. 
El día está espléndido. 
Torcemos a la dcha. hacia el portillo que da a Solcanto y nos acercamos a una zona llamada Las Islas. Está en el borde del pinar de Valmediano. 
Los estudios arqueológicos de la zona sitúan en este lugar asentamientos precristianos. 
Salimos al camino que sube al vértice y, campo a través, comenzamos a subir por el interior del otro pinar. 


Aquí Sergio tiene localizadas abundantes ruinas de edificaciones, así como restos de la antigua muralla. Toda la zona tiene una característica defensiva indudable.






  
Estamos a 465 mt de altitud. Damos una vuelta por todo el cerro. Es la primera vez que andamos por aquí. 

"El castro se habría abandonado en el siglo I a C.  pues no reconocemos un horizonte arqueológico posterior sobre él. Como dato curioso,  este asentamiento no ocupa la mayor altura de este monte, donde se levanta hoy un vértice geodésico, probablemente debido a que las condiciones orográficas de su cima no son tan aprovechables desde una perspectiva defensiva como la ubicación elegida para el castro. Esto no es impedimento para que el control visual y territorial que se alcanza desde este castro sobre el Cidacos, la Plana de Olite y el corredor natural que por el este se dirige a la Sierra de Ujué y el paso de Lerga hacia la vertiente del Aragón sea casi total". (Javier Armendáriz Martija)(De aldeas a ciudades. El poblamiento durante el primer milenio a. C. en Navarra)


Bajamos al camino y nos dirigimos hacia la cima. El recorrido nos da una vuelta interesante por otro par de ruinas. 







Pasamos junto a las cinco grandes rocas que están junto al cerro. Unas piedras descomunales que, por alguna razón que desconocemos, están ahí. 




10,00 horas. Valmediano. En el N. los negros nubarrones amenazan con agua. Al S. el cielo está casi limpio. El Moncayo cierra el paisaje. Deslizando la vista por la ladera, llegamos a Olite que muestra orgulloso el Castillo y la puntiaguda torre de San Pedro. 
Es hora de reponer fuerzas. Mientras degustamos el bocadillo, leemos las reflexiones de Sergismundo en Wikiloc. "Un hombre intuitivo" apunta Juanjo. 
Salimos hacia la Piedralosa. 
De nuevo, nos desviamos un momento de la senda para visitar otros restos que se encuentran entre la maleza.


10,40 horas. Continuamos y enseguida encontramos una pequeña caseta que nos había pasado desapercibida hasta ahora. Sergio la ha señalado como pozo, con su pozal y todo. 
En la bifurcación tomamos la senda de la izda. y llegamos al barranco. 
La base metálica de un andamio sirve de pasarela. Muy simple pero eficaz. 
En el cerro, solitaria y enigmática, está la roca. 




11,00 horas. Piedralosa. Nunca olvidaremos la primera vez que la vimos. Fue en la vuelta a las mugas que dimos hace tres años. Juanjo la bautizó como "el requeté", pero un amable lector nos hizo un comentario dándonos su verdadero nombre. 
Bajamos hacia las viñas cercanas. Estamos en la Falconera. 
Cruzamos el barranco y salimos a un camino ancho.







En la primera curva se halla una antigua abejera, bastante bien conservada. 
"Ésta, junto a la de Garbayo y la de Romerales, serán las que mejor conservadas  están de la zona" me dice Juanjo. 



Continuamos en dirección O. y nos paramos ante los restos de otra abejera, casi desaparecida. 
Entramos en una zona de hierba en la que se adivina el antiguo camino. 
Cuando llegamos al principal, torcemos a la izda. para subir al portillo de Solcanto. 
Comenzamos a descender y tomamos el primer camino a la dcha., entre los pinos y los maizales. 
Al llegar a una pieza, a la dcha. el camino se adentra en el pinar y sale a dar vista a Valmayor. 




12,00 horas. Entre los pinos, esquivando las ramas abandonadas en la limpieza, está la Choza de Modesto. Ha sufrido hundimientos; la hemos conocido mucho más amplia. 
Salimos al camino principal y llegamos a la orilla de la autopista. 
Por debajo de la misma entramos en Las Pozas. 
El olivar de Azcona está lozano. 
A la izda. se suceden las fincas de recreo a las que algunos propietarios han puesto nombre. 
Cruzamos por debajo de la vía férrea y salimos de nuevo a la plaza de toros. 
Nos acercamos a la presa de Ereta y entramos en el pueblo. Son las 12,30 horas. 

En este enlace se puede ver el recorrido que hizo Sergismundo y que nosotros hemos seguido hoy. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario