martes, 15 de julio de 2014

El pozo de Candaraiz




Domingo 13 de Julio de 2014


El domingo de sanfermines siempre salimos un cuarto de hora más tarde. El encierro manda. 
Son las 08,15 horas. Magán marca 16º y la farmacia 15º. El cielo está despejado. Viene día de calor. 

                Julio calorero, llena bodega y granero.

Con el coche nos acercamos al Caserío de la Sarda. 
Sergismundo me pasó un recorrido muy interesante. Candaraiz: Un pozo, un túmulo y un dolmen. Todo eso hay que ir a conocerlo cuanto antes.



08,25 horas. Aparcamos a la entrada del edificio y echamos un vistazo al pozo.






Cruzamos la carretera y, por el camino que orilla una pieza, salimos a la Cañada Real de Tauste a Urbasa-Andía. 



Llegamos a la Lagunilla de Cascarruejos. Los patos se deslizan por la superficie buscando el sustento. Los carrizos, poco a poco, van colonizando el espacio. Junto al camino, unos mustios tamarices siguen enjaulados en las protecciones de la repoblación. 
Un poco más adelante de una majada, abandonamos el camino para introducirnos por el monte bajo. 

El perímetro de un corral rectangular da paso a una curiosa extensión de ontinas. Nos frotamos las manos en sus tallos y disfrutamos del aroma. 




Unos metros hacia el N. nos topamos con lo que queda de un antiguo vértice geodésico. 
Bajamos a una pieza en barbecho y volvemos hacia la Cañada.


09,30 horas. Estamos en el Pozo de Candaraiz. Está escondido en un pequeño cerro. El preciso itinerario de Sergio hace posible que podamos disfrutar de este lugar. 


Tapado con varias losas de piedra, por las rendijas se ve el agua. La sequedad del término nos hace pensar que todos los corrales y caseríos de los alrededores se abastecerían aquí de agua.
Caminamos en dirección E. 
Orillamos una pieza con la cebada sin cosechar. Cruzamos otra pieza y, por el borde de una tercera, entramos en Candaraiz. 


09,45 horas. Caserío de Moreno. Está en ruinas. Nos sentamos en las abundantes rocas que hay por todos lados y almorzamos. 



Esta poesía sobre Candaraiz me la manda Juanjo.
La vista hacia el S. es magnífica. Trazamos una línea imaginaria que va desde el Caserío de Sánchez hasta el de Gregorio Grande y de allí, atravesando el pinar de la Navascuesa, a Moncayuelo y al Moncayo. A nuestra izda. el Plano rompe su monótona meseta precipitándose sobre el Saso. 



Bajamos por el camino a encontrar una pista que viene paralela a la carretera. Dejamos a la dcha. la Piedrafita y las Alcantarillas y nos encaminamos hacia el Caserío de Eulalio. Allí la excursión se va a poner interesante.

"El grueso de los yacimientos arqueológicos tafalleses se data en el Calcolítico (Eneolítico). Lo que significa en cifras absolutas una antigüedad aproximada de entre 4.500 y 3.700 años. Treinta y un enclaves de esta etapa de la prehistoria reciente se han detectado dispersos por todo el territorio, aunque la envergadura de estos generalmente es de poca consideración ya que se trata básicamente de asentamientos  humanos de carácter temporal asociados a un tipo de hábitat en cabañas cuya orientación económica está basada en la explotación de los recursos naturales inmediatos. Geográficamente, la mayoría de ellos se localizan en la zona de Candaraiz y Romerales, ocupando posiciones dominantes con respecto al entorno físico que les rodea, al abrigo de las ondulaciones del diapiro de Tafalla" (Rosa Mª Armendáriz)(Revista Panorama nº 32) 


10,40 horas. En la trasera del Caserío, en dirección O. hay vestigios prehistóricos que han sido estudiados. En unos cerros, Sergismundo nos indica unas piedras interesantes y los restos de un dolmen. 


Subimos a verlo. Lo hacemos con mucho cuidado. Aunque no seamos los únicos visitantes que pasan por aquí, no queremos que nuestra presencia altere nada.
Regresamos al Caserío de Eulalio. Bajamos buscando el camino que sube a Valditrés. 


Giramos en dirección N. y subimos a ver el túmulo. Junto a las piedras hay huesos.


Juanjo los alinea para poder fotografiarlos. El lugar está bastante degradado pero tiene un encanto especial. 


El camino asciende hasta llegar al Corral de la Escolara o de la Media. 
Bajamos a Valditrés. El calor empieza a apretar. 


11,15 horas. Torcemos a la izda. y tomamos el camino que orilla la Cantera de Ros o de Malamadera.
Caminamos en dirección O. Los pinares de Tamarices llenan de verdor las tierras calizas resecas.


 Abandonamos un momento el camino y por una rastrojara llegamos a la Cueva de Tamarices. Tanto tiempo dándole vueltas a su existencia y ya le hemos hecho un par de visitas en un mes. 
Nos queda un buen trecho hasta llegar al coche.
Caminamos junto al pinar que da vista a Candaraiz, torcemos en dirección N. y, por el camino que va paralelo a la Cañada, entre pinares y campos de labor, damos vista de nuevo al Caserío de la Sarda. 
Los aspersores se han puesto en funcionamiento. Las plantas de maíz agradecen el riego. El poco viento que corre empuja el agua hasta el camino y nos hace saltar para evitar la mojadura. 
12,00 horas. En La Sarda no hay nadie. Antes de meternos en el coche contemplamos con admiración los nuevos cultivos. El secano tafallés ha dado paso al maíz, las alubias y la alfalfa. Tiempos modernos.   

Este es el enlace al recorrido de Sergismundo que nosotros hemos seguido hoy. Muy detallado. Un buen recorrido.





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